Mercado Central de Alicante
El Mercado Central, rehabilitado recientemente, ofrece una experiencia gastronómica excepcional gracias a su excelente accesibilidad y la amplia variedad de productos frescos de la zona. Su arquitectura elegante garantiza un ambiente cálido donde los vendedores prestan un trato muy profesional y cercano.
Destaca especialmente la comida casera de alta calidad y la diversidad de especialidades culinarias disponibles en sus dos plantas. Aunque enfrenta la presión turística, mantiene su carácter único como uno de los centros comerciales de mercado más bonitos de la ciudad.
Características y servicios de Mercado Central de Alicante
Opciones de servicio
- Servicios en las instalaciones
Accesibilidad
- Acceso para sillas de ruedas
- Aparcamiento adaptado para sillas de ruedas
- Aseo adaptado para sillas de ruedas
Servicios
- Aseos
Pagos
- Pagos con móvil vía NFC
- Tarjetas de crédito
- Tarjetas de débito
Aparcamiento
- Aparcamiento de pago
- Parking de pago
Mercado Central de Alicante está en la posición 1 sobre 10 de mercados en Alicante
Comentarios de clientes
Mercado Central de Alicante tiene una valoración de 4.6 sobre 5 basada en más de 33547 opiniones en Google
El Mercado Central de Alicante es, sin duda, uno de los edificios más bonitos de la ciudad. Se nota y se agradece la reforma reciente: el lugar luce genial y las nuevas escaleras mecánicas hacen la vida mucho más fácil a quienes no quieren salir de allí con las piernas hechas polvo. Eso sí, aunque han mejorado mucho la accesibilidad, si vas en silla de ruedas todavía hay rincones que se resisten un poco… nada grave, pero se nota que no está 100 % adaptado. El ambiente general es muy agradable, de esos sitios donde se respira vida, color y buen producto. Los vendedores te atienden con esa mezcla de profesionalidad y simpatía que hace que te apetezca comprar algo, aunque no lo necesites. Lo único que se empieza a notar es que el turismo se está comiendo un poco el espíritu de mercado de barrio. Cada vez hay más gente con cámaras que con bolsas de naranjas. La "invasión turística" que sufre Alicante también deja aquí sus efectos, aunque, por suerte, los tenderos siguen hablándote en castellano y no exclusivamente en inglés… de momento. En cualquier caso, sigue siendo un lugar imprescindible para disfrutar del sabor auténtico de la ciudad —y para recordar que un mercado puede ser un sitio tan vivo como sus productos.
Precioso edificio que hay que visitar sin duda, cantidad de puestos de productos de la zona, y puedes comer el alguno de sus puestos de restauración producto fresco y se gran calidad. En Santimar las ostras, quisquillas y los enormes berberechos son una delicia con la que disfrutar de productos del mar frescos y exquisitos. Totalmente recomendable.
Por supuesto, en España hay mercados más grandes — en Barcelona, Madrid y otras ciudades importantes. Pero el Mercado Central de Alicante es una auténtica joya, un lugar del que uno se enamora nada más entrar. El edificio, construido en 1921 por el arquitecto Enrique Sánchez Sedeño, merece una visita por sí mismo: elegante, luminoso y con ese encanto propio de las ciudades mediterráneas. El mercado tiene dos plantas. En la superior se encuentran los puestos de carne, con vitrinas que parecen pequeñas instalaciones gastronómicas. En la planta inferior comienza una explosión de colores y aromas: mariscos fresquísimos, frutas brillantes, verduras jugosas, especias, frutos secos y setas. Y además, pequeños kioscos con bollería recién hecha, pasteles y dulces tradicionales. Mires donde mires, te entran ganas de comprarlo todo. ¿Barreras de idioma? Ninguna. Basta con saludar, sonreír y señalar con los dedos cuánto quieres — los vendedores, acostumbrados a los turistas, te entienden perfectamente. Nosotros nos alojábamos en un hotel, así que los productos de carne y pescado solíamos admirarlos como si fueran obras de arte, pero frutas, verduras y dulces los comprábamos con enorme placer. Llegar al mercado es muy fácil, ya sea caminando o en transporte público. Y, siendo sincera, no esperaba que Alicante fuera una ciudad tan acogedora, ligera y cálida, un lugar al que apetece volver una y otra vez. Lo primero que sorprende es la luz. Aquí es especial: suave, dorada, capaz de convertir un simple paseo por el paseo marítimo en una pequeña celebración. El aire huele a mar, a cruasanes recién hechos y a almendra tostada — una mezcla irresistible que te hace sonreír sin querer. Las playas de Alicante parecen hechas para relajarse por completo: arena fina y cálida, agua transparente y la sensación de que el tiempo se ralentiza un poco. Te tumbas, escuchas las olas y entiendes que así es como debería ser el descanso perfecto: tranquilo, soleado y sin prisas. Y al caer la tarde, la ciudad se transforma. Las calles cobran vida, los restaurantes sacan sus terrazas, suena música española suave y todo parece una escena de película. Todavía recuerdo el sabor de las tapas recién hechas y de la paella de marisco que comimos bajo el cielo estrellado — parecía imposible que algo pudiera ser mejor. Aquí conviven de una forma sorprendente la relajación y esa energía tan española que te hace querer vivir más intensamente. Pero, sobre todo, lo que marca la diferencia es la atmósfera. En Alicante no te sientes turista, sino invitado, alguien a quien reciben con verdadero cariño. La gente es amable, tranquila, sonriente, y la ciudad — abierta y acogedora. Si buscas unas vacaciones de las que vuelves siendo otra persona — más ligera, feliz y llena de vida — Alicante merece absolutamente la pena. No es un lugar que simplemente guste: es un lugar que te enamora.
El mercado es el mercado más grande de toda España. Reconstruido luego de un bombardeo de la Guerra Civil, tiene dos pisos para abajo, un montón de lugares para tapear y pasillos cómodos para pasar con cochecito de bebés. Cuenta con su mercado de las flores y una arquitectura única.
Increíble el mercado central de Alicante, una visitas obligada si están en la ciudad. El edificio, la historia del lugar y sus fotos. Un lugar muy ordenado y limpio. Todos sus productos de panadería, carnes, pescados y frutas. Las fotos adjuntas hablan por si mismas.
El edificio del mercado es muy bonito ,tanto las fachadas como por dentro es bonito. Se pueden comprar productos de alta calidad , de proximidad todo fresco tanto pescados como carnes etc. Es una parada obligatoria si visitas la ciudad por su encanto, además está en pleno centro. El ambiente es muy bueno, hay tanto turistas como gente local haciendo sus compras.
Me gusto mucho el mercado muy limpio, un ambiente agradable y familiar. Lo que más me gustó fue las pequeñas ventas de comida. Tuve la suerte de pasar por dos lugares y la verdad estaba bastante económico.
Información de Mercado Central de Alicante
Dirección
Mercado Central de Alicante se encuentra en Av. Alfonso El Sabio, nº 10, 03004 Alacant, Alicante
Teléfono
El teléfono de Mercado Central de Alicante es 965 14 08 41
Página web
La página web de Mercado Central de Alicante es: mercadosalicante.com/mercado-central-de-alicante
Horario de atención
Lunes: 07:00–14:30
Martes: 07:00–14:30
Miércoles: 07:00–14:30
Jueves: 07:00–14:30
Viernes: 07:00–14:30
Sábado: 07:00–15:00
Domingo: Cerrado